jueves, 23 de febrero de 2017

LA CHICA FANTASMA

No sé cómo bailar esta
canción triste.
***
Tu ausencia ha dado presencia
a toda esta fragilidad.
***
Me crece el fondo de los pozos.
***
La lluvia me descose las heridas.
***
Soy la estación donde se pierde toda la gente
y sus maletas siempre se quedan.
***
Lo peor es que esto no es el fin definitivo.
***
Soy la chica fantasma de la carretera
a la que siempre atropella el amor.

sábado, 18 de febrero de 2017

INVASIÓN



A/prender mi aire,
reducir su espacio
atraes y detraes cada polo
de mis labios,
Juego de imanes
sostienen la sed del temblor
proximidad intensa
frente a tus lluvias dispersas.

Callo porque invades
hablas- devastas
mientras me hallo
a dos pasos desnudos
de abandonar la sensatez.

Eres alma letal,
fuego cortando fuego,
penitencia grata que consume
amotinando la sensación.

miércoles, 15 de febrero de 2017

TU GRAVEDAD



Hay un nudo entre tus labios
ansiado desenredo mío,
Y tu voz semilla en sístole
dice: si tu escribes sobre las hojas,
no caen.
Mira, el bisbiseo del Sol
en la cortina y cuanta sombra
abarca un astro lejos.
Puedo contener inmensidad,
me basta un mechón de tu pelo,
para ser luz sin temblor.
Profusa en tus ojos,
cielo abierto, azul alegre
basta bañarte con mi mar
de horizontes.
Y de ningún modo
serás bruma, sal,
solo sendero de alivio
porque eres "todo lugar"
aroma de silencio
qué no ocupa con dolor.
Y te doy mi palabra de hombre.
[...]
Entonces yo, vapor evanescente,
nube de sueño, vaivén de pluma
me dejo llevar a tu aire - mi aliento
en descenso ligero hacia toda
tu gravedad.

viernes, 10 de febrero de 2017

PIROMANÍA


Solo tengo oxígeno
para ahogar tu fuego
y tú insinúas, que en mi boca,
ascua vehemente en tu vigilia,
que soplas avivando la noche
como si quisieras despejar su oscuro.
despertando los instintos.
Y no puedes desnudar la tristeza
ni deshojar mis ojos de su color desconsolado,
cuando amanece mi piel distante,
a este preludio de inviernos,
con todos los blancos rotos
de esperanzas.
Entonces tu llama es hipérbole
nieve concisa, sobre un silencio
sábana que hondea mi espalda.
Adelantándose a la sombra
dilatada en el tiempo
que trae la suave visión
de saberme en ti.

miércoles, 8 de febrero de 2017

ORNITOGRAFÍA



En batida nocturna tus pájaros,
ala de mil colibríes esbozan tu rastro,
tiza sobre la tábula oscura noche,
que no trae madrugada- dices.
Y no sabes que eres cielo a ras
de vuelo, en Fibonacci sucesión.
Bello, como el juego en los labios
de la palabra libélula.

Mineral blando, susceptible al calor
del trazo sencillo, palabra esdrújula
sobre el silencio del papel.
Y no sabes hombre,
el valor de tu sombra profunda,
necesaria proyección de luz.

Isabel Pérez.

CERVICAL


Hay calles en mi mente
intransitadas, angostas,
yertas como espejos ajados,
donde se hacina el vacío
y prolifera la voz difusa,
de un ayer presente,
apartado.
Esa calle que detesto es hoy,
sin accesos y salidas,
donde tu nombre
d i s u  e   l   v    e
los   s    u   e  ñ o s,
lisia las  a  l  a s
hasta que el  a  z u l
es/peso que daña
evocando el vuelo
sobre la cervical.

martes, 31 de enero de 2017

DE DÓNDE




Mar de nubes a nuestros pies,
contemplación, sueño vivo
hoja de aguja en los pinos
respiro el frío y respiro.

Tan alto estamos, tan alto
que nos mira el cielo de frente
Y la lluvia nos cala horizontal
quiero registrar  cada gota
su circónito fulgor
de estrella diurna.

Soy del bosque,
de la cima, de ese lugar
llamado lejos del ruido
donde el silencio,
es lengua celestial.
Y el volcán habla de la entraña
de un Sol profundo que nunca
se pone en tus ojos.

De tu piedra oscura
de tu playa en las pupilas,
de tu tierra más fértil
donde crece la caricia,
con una transcendencia
inmortal, donde tú estés.

Isabel Pérez Bacorelle.




viernes, 27 de enero de 2017

RAYO ROSA


Al viento suave la trenza
mechones largos, años,
aligero peso, a los hombros
sólo amor.

Vuelvo a ser niña
juego a los ríos,
mi Belelle me enseña a leer.
Lavo mis pies, resisto el frío
para sentir su caricia
cristalina nube
que se lleva la corriente.

Agua, no te detienes,
vida que salta el desnivel
para ser cascada brillante.

Extiendo mi sonrisa,
puentes que cruzan al revés
almas, orillas.

Te cubro con un rayo rosa
el más hermoso que puedas imaginar.
Tú y yo, afluentes, porque somos mar,
árbol, tierra, horizonte.

Isabel Pérez.




martes, 24 de enero de 2017

SECUELA



No miraste hacia atrás,
campo a través de mi,
carne viva en flor.
Si por creer en ti
maté toda mi fe.

Se hizo el silencio
agudo, filo de guadaña
el tiempo que detoné
en mi pecho
sin que nadie advirtiera
el resplandor.

Ese fue mi último gesto,
dejar la ira sin ir.
Y no volví,
fuiste tú quien se marchó.

Ahora, que los lejos
se miden sin regreso,
Y evalúo la secuela
no hay lugar para infancia.

Destierro escéptico de la belleza
contenida en la poesía,
ya para siempre paraísos
sin certeza de un Dios.

Isabel Bacorelle.

Isab

sábado, 21 de enero de 2017

MI SIEMPRE AZUL




Caigo desde lo alto
me deshago en palabras
se rompen en el aire
como pájaros de agua.
Los significados son agujas.
Las horas inframundos.
Mi silencio una tumba,
en la que no me canso de morir.
Giro cual peonza por inercia
en órbita descriptiva,
desde mi siempre azul,
la visión nítida de un mundo
que desconozco a ciencia cierta.
Ordeno los días en caos
para que no me traguen
por costumbre.
Lo cierto es que soy
ese lugar que buscaba
tratando de encontrarme.




HILANDERA



Hay vida tras la ventana,
lo sé porque yo soy el vacío
que la contiene.
Mientras arrastro mi cuerpo
que no es más que el recipiente
de una, desangrada, herida
que llevo a todas partes.

Pero el poeta me dice:
"Usted no sabe hacer frío
con la metáfora del congelador"

Se fía de mi sonrisa etrusca
y lo supone (todo) sobre mi perfil:
"Debe ser la hilandera
de la Fábula de Aracne,
y solo conoce el dolor
a través de un alfiler"

Sentencia:
"Escribirás bien cuando sientas"

No quiero sentir.
Por eso vengo al poema,
que es un lugar
 - de buena muerte -

No le pidas al reo que hable de la reja,
él solo puede ser libre en la Luna.

Mi Era Glacial no cabe en ninguna nevera
el hielo me ha calado tanto los ojos,
que ya no sé cómo llorar
las lágrimas que me están dilu/yendo.

Tengo una clase de tristeza encima
que ya la quisieras tú
para hacer tus poemas.



miércoles, 18 de enero de 2017

PSICODÉLICO

Si te leyeran a ti
verían tu reflejo en mi cristal,
el ala del ángel de mi pluma,
el diamante y no el destello.

Pero tú te escondes
como buen pájaro libre,
sobrevuelas mi zona
con cautela,
me dejas tu poesía
aquí y allí...

Tímidas
flores silvestres
marean a mi mariposa
quieta sobre tus versos
alucina - p o r  c o l o r e s.

Isabel Pérez.



Tu tormenta eléctrica
le funde el plomo
a todas mis bombillas,
me haces apagón neuronal.
Me eclipsas a pleno día
con ideas nocturnas.
Me ocupas como un selenita,
me lanzas a la hoguera
de palabras
como un chamán,
tu hechizo cae sobre mí
y me sacas la poesía
de algún recóndito lugar
al que sólo llegas tú.

Entonces mi vaso
rebosa de tu fantasía,
y mi llama
no se consume en tu alcohol,
y quiero otro trago, y otro y otro...

Hasta que me siento absurda,
como una adolescente
a la que acaban de besar,
tan gigante y tan pequeña...

Sabes lo que escribes,
yo sé lo que me incitas a probar

Tu poesía es una bomba
de seducción masiva.

Isabel Pérez.


LIBROS

Quiero romper las hojas
del libro en las que apareces
hacerlas un gurruño
y tirarnos a la papelera.

Echarte en el contenedor
de reciclaje y al menos
estos versos valgan,
para no seguir talando
árboles.

Isabel Pérez.

AZAHAR


Qué bonitos han de ser tus ojos
a los pies del naranjo, verdes primero,
siena después.
Cuando temprano albor quiebre
el azul de la noche,
y el silencio se haga pájaro
fragante flor, blanca, azahar,
nitidez.

Qué niebla en su banco
ha de aguardarte en su candor,
el durmiente temblor del despertar.
Enramada tu mano a su cintura,
ya en tus labios lumbre el frío,
copa frondosa en la cumbre,
qué mujer ha de brindar.

Al pie del naranjo
habrá de mirar alto, a la nube,
cariñosa como un día de Sol
y a la altura de tu espalda
ha de perder de vista
el oval de la hoja, el fruto y la flor
al tacto apresto, envés
de tu camisa.

Hallarás las palabras
que no encontraste aquella tarde,
cuatro notas, preludio breve
sobre la piel,
canción.

Isabel Pérez

DESDE MI TIERRA



Vuelvo a mi burbuja
atmósfera de tristeza
gravedad sin remedio
celeste difuso, el cielo
que miro desde lejos.

Disipada la nebulosa
meteoritos de certezas.

Despiertan sueños,
el suelo estrellado
entre los dedos,
evanescentes formas.

En la Tierra estoy,
no hay influencia en mi mar
todas mis Lunas, menguantes.

       Encuentro la corona de tu Sol
       en el roscón de Reyes

Me voy a que me de la brisa.
Sigo nocturna, como siempre.
Dejo cúmulos de labios
en las estrellas.
Se condensan tus ojos
a la velocidad de mi luz.

Ni aurora
ni Galaxia
ni Vía Láctea
ni hemisferio.

La soledad de Venus.

DESDE TÚ LUNA



Tu voz es una atmósfera.
Mi gravedad, un cuerpo
en tu celeste.

Difusa mirada al cielo,
lejana nebulosa, el sueño.
materia cósmica latente
forma, entre tus dedos.

Quiero coronar tu Sol.

Irme en su viento estelar
ser nocturna en tu cielo,
dejar entre tus labios
cúmulos de estrellas,
condensarme en tus ojos
a la velocidad de su luz.

Acariciar con mis auroras
tus hemisferios hasta ser,
Galaxia en espiral de dos
Vía Láctea, en Venus.

Imagen: Silvia Grav

COMO

Como acomodar tu ayer,
tu rosa, su azul sombra,
el ácido silencioso
la espina furiosa,
si no fue terciopelo,
tu mariposa de papel.

Luna de azufre
tu otra cara.

Selva despiertas
vergel de amantes
después          
                      h u m o
                      s  i  l e n c i o
                      l  á  g r i m a s

BELELLE



He respirado tu multitud
y he preferido mi soledad.
Ir a mi silencio de hojas
descalza de pasos,
vestida de vientos,
sin más sendero
que dejar tu huella
en el asfalto.

Disiparme entre la niebla
en el corazón del bosque.
Ser latido y llamarme lluvia
-como mi tierra-
alcanzar la cumbre, a solas,
vencer el frío que me vence.
Bañarme en aguas tersas,
hasta sentirme clara
y viva como los alisos,
a orillas de mi Belelle.

MARIPOSAS DE CIUDAD



A veces, me visto de tristeza desnuda,
nado entre los pétalos caídos y las aguas rendidas de mi mundo interior.
Provoco, a propósito, todos los tornados
y cierro los párpados para dejarme llevar en sus ojos.

A veces, activo mis inviernos con el frío que me quema los labios, hasta que el relente nocturno se cala de mi. Entonces, acelero el caos y mi mente arrasa con todo, la realidad se queda atrapada en sus espejos.

- están todos rotos-

Pero no disimulan su tedio, ni guardan las apariencias en sus cajas de silencio. He aprendido a vivir, deshaciendo el blanco de mi helada en el papel, hasta que la piel pierde su matiz violáceo.

Descarto vivir con la cabeza en la tierra,
mis nubes están llenas de conciencia,
mis prisas siempre me dejan tiempo para observar el peso del cielo azul en un charco y el lío que forman en el aire, dos mariposas de ciudad.

TU ISLA



Siempre vuelves, como el mar, justo cuando me doy por vencida.
Y delimitas tu territorio con la ternura entre tus dedos, escribes tu nombre en mi arena, arrastras mi marea hacia lo más vivo de tu ser.
Te devuelvo mi amor recién nacido entre brumas, de azules y brisas marinas.
Porque siempre vuelvo, con mi ocaso perenne, con mi pelo revuelto a ver el alba contigo.

Tus océanos saben acariciar a su Isla, haciendo tactos de espuma en olas vespertinas, bañas sus playas oscuras. Mientras mi tierra se hace "la que
duerme su amor en tu volcán"
Pero tus ojos solo tiene que decir "lava"
para que todas mis Lunas se llenen de miel .

No hay penumbra que no se haga caramelo en tu azúcar,
ni lágrimas que no destilen
en tus besos su tristeza,
- donde sal adquiere otra connotación-
que comienza en la nuca
y termina en mi costa.

Sólo basta que tu mirada desnude a fuego lento sus armas, para que lo finito vuelva a comenzar y te entregue de nuevo mi corazón en llamas, con deseos renovados de volverse a equivocar.

ME FUI

Hace tanto tiempo que me fui de ti
que ya no sé cómo volver.

Y tú, me miras como si todavía estuviera esperando tus besos
y yo te espero como si esperara algo de ti,
cuando hace tiempo que perdí la esperanza de no seguir perdiendo.

Te acostumbraste, a vivir sin mí pero conmigo,
ausente con nuestro amor me dejaste a solas,
como si yo sola pudiera sostener su peso
y pude durante largo tiempo, años, muchos años,
demasiados años. Una década.

Mientras llenabas mi casa de cosas que jamás necesite
y nunca compensaron tu falta.
Me consumí, casi sin querer, a fuego lento.
Ahora nada se sostiene,
ya no hay castillos ni en el aire,
 ni príncipes, ni princesas, ni cuento, ni nada...

Ya no ordeno el desastre que somos, lo dejo ser...

Ya no te escribo ningún verso,
-total, nunca me lees-


Tantos poemas para decir que estoy harta.

LLUEVE



Llueve y llueve de forma torrencial
y emerge efervescente la nostalgia,
puntual al cielo gris.
No es la lluvia, soy yo, que no sé dónde caer.
Qué no ubico la roca en la que estallar mi mar.
Qué elevo la mirada y se desvanece el horizonte
porque no hay valle para estas lágrimas sin piel.
Estoy condenada a los charcos turbios,
maquillados de una alegría
que clava su papel, en los ojos.
Soy libre, libre dentro de una jaula.
Soy libre, en la caverna de Platón
Soy libre, a la sombra de mi vida
mientras en el hueco del almanaque
se me entierran los días buscando las horas
que se infartan en un reloj que siempre espera
a que te traiga la noche para clavarme sus agujas,
hasta el fondo de mi amanecer.
No es la lluvia, soy yo.
Que dilato las gotas y perduran como Océanos.
Que invierto el tiempo en péndulos de arena
que palidecen sueños en desiertos,
en aras a las cenizas de un fuego
que se pierde y jamás regresa…
Sufro de un exceso de cordura
que me deja siempre en la cuerda floja
al límite de la locura.

TSUNAMI


Varias mi presión
el temblor se hace local
vuelan las aves que me habitan;
tu Océano comienza el retroceso,
aparente quietud
deja desnudos mis arrecifes.
Tu voz advierte:
"la profundidad es grave,
volveré a morder tus corales,
extraeré el nácar que hay en ti"
Última caricia en retirada,
me arrastra por toda la arena
oigo el bullicio de tu mente en resonancias;
las pulsaciones huyen, en estampida, de mi.
-Presienten tu poema-
Desolándolo todo con su onírico éter
Ya está aquí.
Infiltrándose en el hormigón de mis días
Doblegando el hierro de mis realidades.
Anegándome, por dentro, de ti.

TU CENICIERTA


Tú vas y vienes en todos los relojes,
cansado, de tanta realidad de calle
y yo de tanta fantasía de andar por casa.
Corremos detrás de los ratos que se nos escapan
en horarios precarios pegados a los párpados,
que sueñan dormir hasta tarde.

Lejos quedan los bancos de besos con lengua, los institutos de las miradas;
mas la juventud siempre será eterna en los baños de discoteca, en las risas que se beben los Sábados como si los Domingos no hubiera resaca.

No hay vuelta atrás, somos adultos; y como adultos sentamos las rutinas a la mesa para que coman todas juntas.
Y limpio sobre limpio, como si fuera a venir alguien, que siempre eres tú, tú todos los días; que trabajas tanto como para tener de todo, menos vida y siempre llegas tarde.

Para sentarte en tu sillón y yo en el mío,
para entretenerte en tu móvil y yo en el mío;
para formar parte de un diálogo, intenso,
pero vacío.

Mas aguantamos como verdaderos Titanes los años, como si Dios nos hubiera pegado con Loctite, quizás el secreto es que entre nosotros jamás hubo secretos.
-por muy surrealistas que nos parecieran-
Entre risas y llantos nos hicimos expertos en reinventarnos y quiero que sepas, que en tu pecho sigue anidando mi única certeza, cuando en todos mis mares, orillan dudas.

Cuando se acaba la fantasía y termina el cuento. En mi realidad, siempre hay un príncipe dentro de su princesa.

SOBRE AVISO


Tu desconcierto me desafina la piel,
me eriza la dermis de las palabras,
me baja la guardia, me conmueve,
me deja tan tierna, que abrazo la
almohada.
Me pone en sobre aviso:
"La tormenta es perfecta"
Para proyectarse por el sendero astral
hacia los puntos de fuga la realidad.
Me voy por la tangente del silencio
porque advierto tú fuerza centrípeta
tu núcleo es la temperatura ideal
para dejar los latidos del corazón
-en una aparente calma-
Tus mapas mentales están
como para perder el norte
e inventarse la pólvora
más la fuerza fuerza centrífuga
forma parte tu huracán. Lo sé.
Me encanta dejar mis contradicciones a modo de conclusiones y ver cómo la gente necesita vivir al pie de la letra.

TÚ FAN MÁS LOCA

Te vacías en mí, involuntariamente;

súbito, furtivo, diestro, a plomo.

Franqueas la línea de fuego,

burlando cada contención,

haces diana sensible

partiendo todas mis partes.

Te viertes en mí y me llevas contigo,

inexorable, como la gravedad de una gota

en el descenso sediento de todo un mar de nubes,

-en el que jamás hubo orillas-

Me tapas la boca, en pocas palabras.

me echas una mirada por dentro, que me cierra los ojos

y me desnuda los labios de besos que no existen.

Cuando me vengo a dar cuenta, ya me ocupas

en los silencios que arrastro por las calles que transito,

la desorbita de tu planeta ya dibuja garabatos en mi Luna.

y me desvelo releyéndolos como tu fan más loca.

Tu poesía me toca el alma sin partituras y a oscuras

y comulgo a fe ciega, con tu cuerpo, a escondidas.

Lo cierto es que ya no puedo detener el contratiempo,

el desconcierto de tus letras es erógena en todas mis zonas.

Me hacen tan libre, que siento que vuelo sobre el celeste

del cielo que escribes, el mismo cielo que a veces, se te cae encima.

LABIOS ROJOS

Debí besarte antes de que cerraras la puerta
Debí besarte suave, sin prisas y hasta tarde, 
hasta que enredado a mis labios, 
como tantas otras veces, 
olvidaras que alguna vez quisiste marcharte.

Debí besarte y que se echaran a hablar mis labios,
que lluvia cálida de este corazón impregnara de amor tu boca,
hasta que no fuesen necesarias las palabras,
para limpiar de nuestras lenguas tantos reproches.

Debí besarte, hasta saciar tus ganas, 
hasta dejar en ti mi femenina impronta,
que recordará por siempre a tu sed de hombre,
que no hallará más mujer en otra boca.

Debí besarte, y entregarme por completo,
hasta no dejar en mi piel lugar a tus dudas,
debí besarte, antes de que fuera tan tarde
para volver a hacer de mi cuerpo tu sana costumbre.

Debí besarte, hasta dejarte, los labios rojos.

VACÍO



Este poema va a ser largo
como largos se me hacen los días
intentando equilibrar la balanza
hacerme justicia, levantar la cabeza
y mirar de frente tu ausencia a la cara.
Largo, como las noches en las que desespero tratando de desechar la rabia,
de tragarme la ira,
esa que consume y echa de menos tu magia.
A cadena perpetua del frío ártico,
está castigado mi cuerpo entre estas sabanas,
que duermen sin saber de ti,
con la brutal verdad absoluta
de que ya no le perteneces nada.
Los amores, amor, no pasan en vano
y cuando se hace el silencio final
una se queda a solas odiándose,
simplemente porque ama.
Y debe acostumbrarse,
a los nuevos tonos sepia
al blanco y negro que lleva implícito
la inminencia de mi olvido.
Podría estar escribiendo cosas más bellas,
 pero no hay quien disimule la herida,
se me nota el infierno en las letras,
el dolor del desamor en la cara.
No le busques la profundidad a este poema,
son un saco sin fondo de palabras
que dejaste en el silencio de mi boca cuando te fuiste ,
que pernoctan noctámbulas buscando el alivio,
como si al ser escritas,
algo de tu vacío se llenara.
Es la única manera que encuentro de marchitar la primavera,
de nublar el cielo abierto,
de apagar todo el firmamento que dejaste encendido.
De olvidarte, al fin y al cabo, olvidar...
La preciosa, cruel y romántica manera
con la que me enamoraste.

NIEGAME


Miéntete,
di que mi ausencia no te tira del pecho
que la soledad no te aflige cuando revienta la tarde ...
y no puedes hacer de mi piel un ocaso desnudo
cuando oscurece, sin mi luz, tu cama...
Miéntete, ven a negarme.

Di que pronuncias mi nombre y ya no te excita,
que no te preña una mueca nostálgica
cuando tropiezas con mi ternura en alguna foto
y no se echa a llorar tu orgullo de hombre,
con todas sus ganas.
Di que el hueco de tus manos
no estaba hecho a mis formas.
Que las horas que gastamos,
para ti, jamás trascendieron.
di que La Paz que te daba, hoy te sobra.
Miéntete, ven a negarme
Cuando seas capaz de sostenerme la mirada
sin que se incendie el paraíso
cuando se te haga la boca agua en otros labios
cuando no te diga nada mi poesía.

HORRIBLE


Inspiro, aspiro y me lastimo.

-demasiado escombro en sangre-

No hay un solo poro que exhale paz

Ni un solo verso que no te arrastre, 

cansado de arrastrarte.

Guardo un silencio poco elegante

Lleno de palabras camicaces 

-  a punto de explotar-

Guardo un silencio tan lúcido

que podrías entrar en el a oscuras

y palpar toda nuestra verdad.

Guardo un silencio inflamable

que amenaza con desnudarse

y dejarlo todo al aire.




Hoy me siento la media Luna

De un planeta sin vida, buscando Lunas

Que decidió dejar en mí su desorbita, por azar.

Tibio todavía, el filo de tu recuerdo, me afila.

Yo ya te hubiera desahuciado de mi cuerpo

pero dejaste en mi un dolor que te pertenece

y te demanda su paternidad.

Aun así, creo que estoy mejor, 

ya puedo fingir la sonrisa 

la tristeza ya casi es rencor,

creo que estoy a un paso de olvidarte

y perdonarnos como amantes 

de la película que nos montamos.

Estoy a punto de dejar la poesía, 

La estoy convirtiendo en un desguace

donde vierto toda la resaca de un sueño etílico

desde lo más alto de sus realidades.

NO ESCRIBO


No escribo.
Por no encontrarte entre versos
por no dejarme desnuda
con las verdades al aire y hallarte,
en la intimidad de mis letras.
Por temor a romper el silencio
y deshacerme en palabras.
Por no dejarte al descubierto
en la piel de mis poemas.
No escribo
Porque sino te escribo.
Y pierdo el norte
Y allí, allí...
siempre te encuentro.

JUGANDO

Estoy convirtiendo mi poesía en un desguace al que arrojar todas mis desidias.
Ya no disimulo la tristeza,
me sobra tela para hacerme llorar.
Pierdo la ilusión como quien tira del extremo de un ovillo
el vaso me rebosa de vacío.
Me alimento de silencio
porque dicen que es La Paz,
más yo sólo encuentro
un infierno de pasos regresivos.
Me siento en lugares
que a menudo son personas
la cuenta atrás es insaciable
voy por el año 1997
y amenaza con llegar al principio.
La crisis de los cuarenta
me llega por adelantado
no fui nada de lo que quería ser
perdí los años como si fueran días,
en cadenas de amor a mi familia.
A veces, juego a ser una niña
porque siempre he sido adulta
mi hogar nunca fue un hogar.
Mi abuelo, del único que aprendí
Hoy son cientos de pájaros a-vuelo
cuando los miro, sé que está en mi.
Vivo en otra casa,
pero sigo siendo aquella casa
la humedad azul en su pared
la madera blanda y carcomida
unas ruinas que luchan
por mantenerse en pie.
No tiene remedio, no estoy triste...
soy triste; es mi estado de ánimo base.
La comprensión de un atisbo de la vida
es casi siempre existencialista.
Pero a veces, a veces juego a ser niña...

PÁJAROS DE AGUA


me deshago en lágrimas
que se rompen en el aire
como pájaros de agua.
Los significados, son agujas.
Las horas, inframundos.
Mi silencio, una tumba,
en la que no me canso de morir.
Giro cual peonza, por inercia
en órbita descriptiva,
desde mi siempre azul,
la visión nitida de un mundo
que desconozco a ciencia cierta.
Ordeno los días en caos
para que no me traguen
por costumbre.
Porque lo cierto es que soy
ese sitio que buscaba
tratando de encontrarme.